lunes, 23 de febrero de 2015

volvernos jugo

estar tan cerca 
que tu vientre sea 
un movimiento natural
entre mis manos
que tu boca quede
a la altura de mi cara
estar cerca 
hasta 
que cada
pedazo
de mí
que no te toque
te arda

y te sofoques
contra mí
(que soy
un mar.
embisto y calmo
succiono y devuelvo
daño y curo
disuelvo y mato)

simetría es aguda

todo atentado
contra mí misma
quería decir
tengo un cuerpo y un vacío
(estoy encerrada
y esperando que)

sábado, 21 de febrero de 2015

no puedo olvidar tu olor

toda tentativa
de buscarte
se me aparecía
como desesperada
o irreverente
esperarte
era una pérdida de tiempo
fatal y aburridísima
qué podía hacer entonces
si hoy no me bastaba
con mi propia compañía

miércoles, 17 de diciembre de 2014

tengo tanto poder
que podría
oxidarte el alma
y sin embargo
tengo tanto
pero tanto miedo
que no puedo
usar
ni un pedazo
de mis manos
para despeinarte

sábado, 6 de diciembre de 2014

quisiera disfrazar
mi sonrisa
de princesa
para ofrecértela
sin temer
palabras condescendientes
o una mueca
burlona o confundida
escapandose
de tu cara
.
quisiera disfrazar
mi cuerpo
de guitarra
para pedirte
que juegues conmigo
sin temer
un malentendido.

jueves, 4 de diciembre de 2014

había días enteros
que me la pasaba
enroscada
en asuntos
de una importancia
tan delicada
como un gusanito en una barra de chocolate

no era solo
verlo ahí
había que saber
qué hacer con su vida
o con el chocolate
había que preguntarse
cuántos gusanos
ingerimos sin querer
o por qué me volvía de pronto
incapaz de disfrutar
.
por suerte
una carita
casi sonrisa
se dejaba ver
entre tanta
blancura viscosa.

miércoles, 29 de octubre de 2014

tanto distraerme
cuánto tiempo
me olvidé de estar atenta.
igual son más o menos
las ocho de la mañana de mi vida
y me parece
un horario hermoso
para despertarme.

viernes, 17 de octubre de 2014

hay años tan cortos
que se van sin invierno
y le dejan a uno
el alma
con un poco de sed

jueves, 9 de octubre de 2014

y en realidad qué ganas
tan tristes tengo
de enredarme en tus paisajes
y escucharte que me cantes
despacito cualquier cosa

se me partía el pecho
yo quería que no
yo trataba que nunca
y de repente
plena primavera
cuatro de la mañana
zas
en el centro mismo
de mis costillas
sus aguijones como lanzas
me traspasaban hasta el vómito.